En Japón, las máquinas son nuestras amigas. Siempre. Por eso, nos alimentan y refrescan en todas las esquinas de la megalópolis tokiota, a toda hora del día y de la noche. En promedio, una bebida cuesta 120 yenes (mas o menos 28 pesos). Aquí, mi amigo Aki está a punto de seleccionar un elíxir de frescura y placer: la super agua!