Si tienen amigos con barba dentro de la cabeza, seguramente les digan que
Ancel es la empresa de telecomunicaciones de los uruguayos y
Movistar una malvada multinacional española. Algo de cierto hay, pero, como veremos, mucho de mentira también. El hecho es que Ancel ahora compite con dos empresas privadas extranjeras y eso, maravilla, nos permite comparar sus páginas web.
Puede parece increíble, pero casi me vuelvo loco buscando un celular nuevo en la página de Ancel. Es decir: soy un cliente potencial, tengo una necesidad urgente y la tarjeta de crédito lista para disparar. La página de Ancel es muy ordenada, toda llena de textos y me da un montón de datos. Todo muy bien diagramadito, lleno de detalles técnicos, como les gusta a los ingenieros. El problema es que es información completamente inútil. Movistar, en cambio, hace una cosa tan obvia como genial: me pone una serie de fotos de celulares junto a sus respectivos precios. Es decir, lo que yo estoy buscando. Ancel, en cambio, ni se gasta en poner las fotos, me pone simplemente los modelos de los celulares. Y los precios están en otro link y son bastante difíciles de entender. Subí dos fotos de cada sitio, si hacen click pueden verlas en su tamaño original (son las páginas de precios de modelos de celulares)
Ancel (y Antel) es un organismo público, en el cual al menos en teoría se entra por méritos. Eso quiere decir que los ingenieros tienen mucho poder. Tanto poder, que les dejan aprobar seguramente las páginas web y las terminan haciendo a su imagen y semejanza. La falta de fotos en la página de Ancel es el ejemplo más claro de la racionalidad sobre la emoción. El mensaje que comunica su diseño es que Ancel no es una empresa que venda celulares o servicios: es una empresa que resuelve problemas. Lamentablemente, parece resolver problemas de ingenieros y no de clientes.
Es verdad que hay más información en el sitio de Ancel. La cabeza del ingeniero piensa así: más información es mejor que poca. Y en teoría es cierto: hay más detalles sobre cómo funciona el sistema Ancel en la web que el de Movistar. El problema es que la info está ahogada dentro de otra info, dentro de mares de texto sin priorizar.
Como dato al margen agrego que Ancel encarcela a sus consumidores con contratos para celulares de 2 años. La malvada competencia capitalista extranjera de España y Mexico, lo hace sólo por 1 año. Pero, tampoco todo es rosas del lado privado. Si vemos la imagen que incluyo (de Movistar), se lee los minutos disponibles con un contrato. Al lado de dos párrafos vemos el clásico asterisco (*) o asterisco doble (**), los cuales llevan a la letra chica. Allí es donde normalmente descubrirías que los 70 minutos nunca son tales, y que hay más condiciones que no están tan buenas. Siempre que vemos un asterisco, sabemos que el cartel nos miente y que la verdad está en la letra chica. Bueno, pues nuestros amigotes de Movistar pusieron los asteriscos, pero NO HAY LETRA CHICA en la página. Es decir, nos dicen que "no crean esto del todo, pues hay condiciones extras", pero no las ponen al pie de la página. Lo cual, obviamente, pone muy nervioso al lector precabido.
Si bien las acciones de las empresas son sus productos y servicios, su diseño es equivalente al sueño humano. A través de su análisis, podemos jugar a Freud y entender mejor las basuritas que se esconden en lo más profundo de las organizaciones. Si ponemos a la web de Ancel en el diván, los resultados no sorprenden y refuerzan el estereotipo de una empresa tecnócrata y burocrática (y eso que tiene fama de ser de las más ágiles del estado!). Por supuesto se puede argumentar que Ancel tiene MUCHOS más clientes que sus competidores. Pero creanme que eso se debe a otras razones: si dependiera de su página web, tendrían muy pocos.
Si tuviera tiempo, escribiría más sobre diseño e ideología, pero es tarde y me quedé sin teléfono.
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