La cometa o barrilete nos ata con una piola al cielo de octubre.
La cometa o barrilete puede ser de cualquier color menos azul. Tampoco puede ser de hierro, ni tener cola de eslabones, como la que hizo Horacio hace ya tantos años.
La cometa o barrilete no es un pájaro, ni es un avión, ni tampoco es Superman.
Por eso, la cometa nunca debe ser confundida con el avioncito de papel, ese barrilete inalámbrico del color de las nubes.
A primera vista, la cometa o barrilete nos permite manchar el techo de nuestras tardes ventosas. La mayoría cometemos el error de levantar la mirada pero la magia sucede en otro lado. Pasa mucho más cerca de la tierra, entre los dedos que sostienen el hilo que vibra, tironea y acaricia.
La cometa o barrilete nos deja tocar el cielo con las manos.
Realmente emotivo, sin palabras.
Te pasaste...
Saludos,
Gabriel...
Publicado por: Gabriel Sorbille | octubre 05, 2008 en 08:47 p.m.
la verdad re lindo :)
me trajo un recuerdón !
un beso !
Publicado por: ana inés | octubre 10, 2008 en 06:46 p.m.