Los tortafriteros me dicen que el agujerito es para que la torta frita no se infle. No les creo, porque me puedo imaginar pocas cosas más divertidas que una torta frita esférica, que uno pueda pasear debajo del brazo, como en foto de futbolista.
El ombligo de la torta frita la hace prima lejana de su pariente africano, el vinilo.
El agujero es el centro de la torta frita, está a la misma distancia (e-qui-dis-tan-te) de los primeros mordiscones.
En una de esas sirve para engarzar muchas de un hilito y hacer un precioso collar de patadas al hígado.
Los tortafriteros me dicen que el agujerito es para que la torta frita no flote. Pero yo sé que, por compasión, a la tortafrita se la despena agujereándole el corazón. Y luego, a la olla, la torta finalmente cae, frita.