El bicho bolita está contento. Incluso cuando está hecho pelota.
El caracol lleva su casa a cuestas. El bolita tiene una casa, rodante.
A veces, el bicho juega consigo mismo, entre pajitas y pasto,
a la pelota. Y cuando se aburre de jugar, se embola.
A todos nosotros, lo que nos mata es la humedad. Menos al bicho bolita, quien vive debajo de un cielo de piedra, en un mundo oculto.
El bolita es un bicho muy abierto, hasta que se asusta y
se encierra sobre sí mismo y entonces el jardín se transforma
en un flipper sin sentido que lo patea de un lado al otro y va, viene y rebota.
Pero los sustos pasan y el bicho bolita vuelve a estar contento.
Incluso cuando está hecho pelota.
El otro día con la humedad y todo salí a pegar unos carteles para ayudar a un amigo músico necesitado de alumnos y en un murito vi unos cuantos bicho bolitas, ya hacía muchos años (desde que era chico), que no veía un bicho bolita, o en realidad que no le prestaba atención a uno. Desde ese día, hará una semana, que el bicho bolita me tiene algo interesado y buscando informarme más sobre este grandioso animalito me topé con tu blog y por más que sólo leí un par de publicaciones me parece interesante, así que lo agendo en favoritos para poder leerlo después, de mientras sigo investigando sobre el bicho bolita. Un saludo
Publicado por: Germán | abril 25, 2010 en 09:56 p.m.