« cave canem riojaneirensis | Inicio | Lo hicimos con tres mangos… »

enero 15, 2010

Comentarios

Tincho

La anécdota de Dani Umpi en el concierto de Calamaro me hizo acordar a la silbatina e insultos a Drexler en aquel concierto de Sabina en el Teatro de Verano del año, creo, 97. El ex-médico y casi desconocido cantautor -al menos para las huestes de Berch- se plantó con su guitarra acústica a cantar sus pequeñas canciones sensibles y fue expulsado del escenario por un la gran mayoría del público que esperaba a Sabina. De hecho, casi todo el mundo allí presente coreaba el nombre de Sabina y entre sílaba y sílaba siempre se escuchaba un "andate puto" o cosas similares. Hoy, esos mismos boludos pagan por ver a Drexler o compran sus discos, arrastrados a ello por la legitimación que el mercado ha hecho de su obra, con Oscar incluido. La cuestión es que para nuestra sociedad, lo nuevo, lo puto, lo que no es easy liestening, lo no concheto, lo candombero, lo moderno, es un tabú tremendo. Curioso es que estos tabúes muchas veces, sean violentados por la aprobación de estas leyes ante las que apenas una minoría de fundamentalistas de la Iglesia se manifiesta contraria, como vos decís. Y más curisos aun es considerar que estas leyes son creadas y aprobadas por gente del parlamento, que supuestamente nos representa. ¿Nos representa entonces o se trata de una elite que con razón o no, está proponiendo un nuevo imaginario que no llega a prender en la masa? Esa misma masa de gente de esta sociedad que por un lado se manifiesta faorable a una gobienro de izquierdas y resulta que luego está también a favor de salir a matar pibes con pinta de pobres porque pueden ser una amenaza.

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

Publicidá