Está en la tapa del libro. Incluso está en la tapa del disco “Cómo conseguir chicas” de Charly. Y sin embargo, las mujeres uruguayas no son enamoradas con flores.
Cada vez quedan menos florerías en Montevideo. Las pocas que sobreviven están en los alrededores de los cementerios y las salas velatorias. “En Uruguay los muertos reciben más flores que las muchachas”, me dice la florista sin muchas ganas de teorizar sobre el Eros y el Thanathos.
Somos pocos y nos conocemos, así que no me las voy a tirar de Don Juan ni mucho menos. Pero he sabido regalar algunos ramos y sinceramente no conozco camino más directo hacia los corazones y/o calzones femeninos.
Es difícil avistarlo, pero cada tanto se ve al muchachito, nervioso pero dándose ánimos, subiendo al ómnibus con el ramito en la mano. Todos lo miramos como un pelotudo y seguramente él se sienta igual. Ahora bien, de todos los que viajan en el bondi, el único que tiene cien por ciento asegurada la noche con el sello de calidad del LATU es el pelotudo de las flores. ¿Por qué, entonces, mis compatriotas no recurren a este método infalible en vez de patéticamente violentar la vida con bocinazos y mal llamados piropos?
Es un misterio. La florista sigue “en realidad, las ventas sólo repuntan el día de la madre”. O sea que si el Uruguay fuera una persona, sería un flaco que sólo compra flores para las muertas y para la mamá. Hitchcock se hubiera armado terrible película con nosotros.
En el reino de los ciegos el tuerto es rey, así que les dejo a mis colegas varoncitos algunas recomendaciones sobre el tema que he aprendido a fuerza de pincharme con espinas.
- Rosas. Jamás regalar rosas rojas a mujeres menores de treinta. El olor a compromiso de las rosas se huele a la legua y espanta a las veinteañeras. No me importa si en la tele es lo que regalan en San Valentín. Es mejor guardarlas y regalárselas a las mayores de treinta. Las rodillas de las veteranas entran a temblar frente a un ramo de rosas, por más que vengan impresas en un costurerito de agujas chino.
- Claveles. Nunca regalar a ninguna mujer viva. El clavel es flor de muerto y listo, no se discute más. Mejor regalar un ciprés.
- Jazmín. Arma de doble filo. Si bien es de las flores más fragantes y hermosas, es una flor de zafra muy determinada. Llega diciembre y los están vendiendo en todas las esquinas. Por lo tanto se pierde el factor sorpresa. Las flores, muchachos, hay que regalarlas en invierno (más sobre esto en un instante).
- Violetas. Es una flor de abuela, es cierto, pero no deja de ser efectiva en ciertos casos. No se venden en florerías, hay que recogerlas a mano, lo cual les brinda cierto encanto. De todas formas, no es artillería pesada: un ramito de violetas nunca va a impactar por su tamaño, sino por su delicadeza.
- Margaritas. Lindas pero sin pretensiones, las margaritas no se maquillan. Eso las hace ideales para cortejar veinteañeras y adolescentes. El único riesgo es que si uno no se define rápido, hay chance de que la dama se aburra y caiga en el irrecuperable “mucho, poquito y nada”, destrozando el ramo y cualquier chance de conocer sus sábanas.
- Orquídeas. No dejar al alcance de las niñas. Humphrey Bogart en The Big Sleep dice que sus pétalos le recuerdan a la carne humana (aunque en la novela original, Hammett es bastante más sórdido en la descripción). Sin lugar a dudas, es una flor lasciva y debe ser utilizada por gente que anda sin vueltas.
Como decía antes, el momento ideal para regalar flores es el invierno. Lo aprendí en una nota que encontré revisando papeles viejos. Decía así. "Sorpréndase a la mujer a amar con un colorido manojo de primavera y sus ropas, caducas, se irán deshojando una por una en un arranque repentino de otoño. Un rato más tarde, si se observa con atención, los pétalos ahora olvidados en un florero se moverán apenas con una brisa que, seguramente, nos vino persiguiendo desde el último verano."
buen aporte.
funcionó?
:P
Publicado por: gabriel | febrero 09, 2010 en 08:27 p.m.
Muy buenos datos acerca de los tipos de flores, bastante interesante, pero creo que todos sabemos que no hay que regalar claveles
Publicado por: ramos de flores | mayo 06, 2010 en 12:05 p.m.