El 23 de octubre escribía en este blog, indignado, contra la censura de los canales privados a la cadena televisiva de los hijos de desaparecidos apoyando el voto rosado. En la izquierda somos rápidos para ver teorías conspirativas por todos lados y, mea culpa, en este caso estaba servido en bandeja: los canales privados, cómplices de la dictadura y de todo lo que es malo y dañino, no quieren que los hijos de desaparecidos tengan justicia. Ellos son muy malos, nosotros muy buenos y, como la muchachita protagonista de las telenovelas, eventualmente tendremos la felicidad.
Parece ahora que el panorama puede ser un poco diferente.
Andebu acaba de publicar un comunicado diciendo que el gobierno les comunicó la obligación de ir en cadena por mail y no por teléfono, lo cual es lo tradicional y lo más sensato. Y lo hizo luego del horario de oficina. Si esto es verdad, es muy grave. Y no veo por qué no debería de serlo, Andebu tendría que ser muy torpe para decir lo de los mails sin tenerlos como prueba, con fecha y hora (y no sería solo uno, sino docenas y docenas).
Claro, es más facil spamear que agarrar el teléfono. Sobre todo si es tarde, soy funcionario público y me tengo que ir corriendo a casa.
El anterior párrafo es puramente especulativo y, con una causa abierta, puede ser una tremenda injusticia. Pero si en octubre pasado con tanta soltura prejuzgué a los canales, por qué no habría de hacer lo mismo con mis "compañeros"?
Habrá que esperar cómo termina esto, pero de tener razón Andebu me daría mucho asco. Y ya vengo acumulando bastante. Ojalá, más temprano que tarde, entendamos todos que el mundo no se divide entre buenos y malos, sino entre egoístas e incompetentes.
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