Hola Joel,
El tema de la privacidad en Uruguay es sistemáticamente ignorado y despreciado, tanto en el sector público como en el privado. Lamento profundamente esta columna tuya pues su tono no ayuda al debate que es necesario sobre este tema (la columna se llama Entre la privacidad y la estupidez y fue publicada en el portal 180.com.uy).
Los censos son temas complejos y delicados y lamentablemente la Historia muestra que hay problemas confiar en las garantías del Estado con respecto a privacidad. En los 30, Bélgica incluyó preguntas sobre religión en su censo. A diferencia de lo que sucedió en el resto de Europa, a los Nazis les llevó solamente 3 días capturar a todos los judíos belgas. Tenían sus nombres y direcciones en los archivos del censo. De no haber tenido este material, seguramente les hubiera llevado más días y más judíos podrían haber escapado.
Este censo uruguayo no pregunta religiones, aunque sí lo hace con la ascendencia racial. Personalmente no creo que sea probable que un régimen fascista use esa información, pero dado los antecedentes históricos entiendo perfectamente que exista gente que prefiera no compartirla, especialmente pues no hace tanto fuimos gobernados por fascistas. Esa gente no es ninguna estúpida, tiene todo el derecho a proteger sus datos.
Como bien decís en tu nota, la mayoría de los uruguayos regalan su privacidad en el ambiente privado, a través de tarjetas de crédito o cupones de sorteos. Pero eso es una opción, no una obligación. El censo es obligatorio, participar en un sorteo o usar Facebook no lo es. Tampoco comparto tu argumento que como descuidamos la privacidad en el ambiente privado no es problema que lo hagamos en el público. El Estado debe predicar con el ejemplo.
Agrego una diferencia importante entre la privacidad en organismos públicos y privados. Muchas veces los mercados se regulan. Y si se comprueba que una empresa privada hizo mal uso de información confidencial (como pasó con AT&T y el Patriot Act), esa empresa puede sufrir un impacto económico (por ejemplo, bajar sus acciones debido a la mala prensa). Si el Estado uruguayo divulga información confidencial lo más probable es que no pase nada, no despidan a nadie, ni caiga ningún jerarca ni nada de nada. En una empresa privada es también difícil que sucedan impactos grandes, pero son más probables.
Personalmente, leí las preguntas del censo y no me parecen mal. Entre la opción de dar mi nombre y un seudónimo, prefiero la segunda. Creo que es mi derecho y el de varios otros. Entiendo que mucha gente haga lo mismo por conservadurismo o miedo irracional al Estado y eso fue lo que motivó el tono molesto de tu columna. Pero una sociedad democrática merece debatir temas como la privacidad con altura.
Un abrazo,
Gonzalo Frasca, PhD.Catedrático de Videojuegos, Universidad ORT
Hola creo que estás un poco paranoico al respecto. Eso de tenerle miedo al "gran hermano" estado es una moda típicamente anglosajona importada a nuestros países vía cultura de internet. Como eso de ser fan de Star Wars y cosas similares.
Es claro que hoy día la información es cada vez más "poder", y por lo tanto más crítica. También es claro que pueden haber amenazas a la privacidad, pero en todo caso son las empresas privadas las primeras en hacer esos abusos.
El miedo a la tecnología, con sus paranoias sobre la energía nuclear, las vacunas, la salinización del agua corriente, y mil etc más es un aspecto casi permanente en nuestras sociedades. El miedo al poder de la información es uno de los más recientes. Es casi una fobia, sobre la cual Freud pudo haber escrito algo interesante, pero no creo que sea más que eso.
Publicado por: Gabriel | septiembre 07, 2011 en 06:35 p.m.
Mi potencial paranoia no es el tema. El tema es mi derecho a tenerla.
Publicado por: Gonzalo | septiembre 07, 2011 en 06:43 p.m.
Paranoia o no, es un derecho que nos asiste. A mi, por ejemplo, no creo que me censen porque no saben ni donde vivo. Hace unos meses tramité el cambio de domicilio en BPS y todavía no me avisaron que está pronto. Como pase un mes más no me censan je, je, je.
Publicado por: Martín | septiembre 07, 2011 en 06:46 p.m.
Eso mismo se lo comente a Jose Clastornik de la Agencia para el Gobierno Electronico (AGESIC). Le pregunte cual era la poitica de privacidad en el estado, y planes de contingencia estaban creandose para un hipotetico caso de un otro gobierno fascista. Me dijo que no hay medidas al respecto.
Comparto la misma preocupacion con respecto del uso de datos personales. La historia es clara a este respecto: http://juchnewicz.com/post/7462718862/timeline-de-persecusion-a-judios
Publicado por: juchnewicz | septiembre 07, 2011 en 08:09 p.m.